Gastronomía

Fotografía gastronómica, despertando los sentidos.


Para mí, la fotografía gastronómica consiste en convertir un plato en una experiencia visual que nos lleve cerca de sentir su sabor, no se trata únicamente de mostrar los platos, sino de conseguir que quien observa la imagen pueda imaginar su paladar, su aroma y la sensación de disfrutarla.


Trabajo especialmente con el color, buscando que cada ingrediente conserve su personalidad y que la
combinación de tonalidades resulte atractiva y apetecible, me fijo también en las texturas, la suavidad de
una crema, el crujiente de una corteza, la frescura de un ingrediente o el brillo de una salsa pueden hacer
que una fotografía lo haga todo muy apetecible.


La luz y el ambiente son fundamentales para crear una atmósfera que acompañe al plato, busco una
iluminación que realce sus formas, volúmenes y colores, pero también que transmita el estilo y la
personalidad del restaurante o del producto, bien sea con luz natural o artificial de estudio.


Así mismo, cuido especialmente los detalles, una composición, un ingrediente, una textura, una sombra o un pequeño elemento del entorno pueden marcar la diferencia entre una fotografía más o menos normal y una que realmente despierte la atención y nuestro deseo.


Una buena fotografía gastronómica no solo se mira, se saborea con los ojos.