Retratos
El retrato, sutil reflejo del alma.
Es una de las especialidades más íntimas de la fotografía, no es solo capturar un rostro, sino acercarse a la esencia de la persona retratada y revelar aquello que la hace única, su carácter, sus emociones y si es
posible, su mundo interior.
Para lograrlo, necesito crear un espacio de gran confianza, observar con mucha sensibilidad y actuar con
respeto y cuidado, retratar implica acercarse a la intimidad de otra persona, por eso, para mi es
fundamental escucharla, respetar sus límites y tratar su historia con delicadeza.
Así, la cámara puede captar no solo una imagen, sino también la autenticidad y la profundidad de quien
está frente a ella.






















